domingo, 10 de mayo de 2009

Fabien Perrier: Cinco años después, los países del Este pagan cara su entrada en la Unión Europea

Obligados a adaptarse a marchas forzadas a los parámetros liberales, la crisis les azota de lleno...

Diez nuevos países, ocho de la Europa del Este, se integraron en la Unión Europea (UE) el 1º de mayo de 2004. Obligados a adaptarse a marchas forzadas a los parámetros liberales, la crisis les azota de lleno.

El 1º de mayo de 2004, lágrimas de felicidad humedecían las mejillas de numerosos europeos: ¡ver diez Estados miembros integrarse en la UE! Para ocho de ellos (1), antiguos países del bloque soviético, ese día marcaba la última etapa de su transición democrática, 15 años después de la caída del muro. De repente, el territorio de la UE aumentaba un 34% y un 26% su población, hasta alcanzar los 500 millones de habitantes. En 2007, Rumania y Bulgaria se unían al grupo de “nuevos miembros”.

Cinco años después, la felicidad ha dejado paso a la amargura. Sin duda, su entrada a la UE representó una garantía democrática: uno de los principios fundadores inscritos en los tratados. Pero si los países han conocido un crecimiento económico más fuerte antes de su entrada, ahora, las situaciones varían de unos a otros.

Así, en la República Checa, el crecimiento del 6% en 2007, ha pasado al 1,7 % en 2009. Más brutal ha sido la caída, en 2008, para Estonia (-3,6%), Letonia (-4,6%), Lituania (3% frente al 9% de 2007). Según el FMI, la recesión se anuncia más marcada en los países bálticos (-10,6% en 2009 y -2,3 en 2010) que en los de la Europa central (-1,3 % en 2009, +0,9 en 2010). En realidad, la adopción a marchas forzadas de los parámetros liberales ha acentuado la fragilidad estructural de los nuevos Estados miembros. Los que ya estaban, antes de hundimiento del bloque de Este, los más avanzados, resisten mejor la crisis.

En temas de empleo, los países bálticos sobrepasaron la tasa del 10 % de paro en febrero de 2009 (14,4 % en Letonia), mientras que Polonia (7,4%) y Rumania (5,8 %) conservaban las tasas estables. Sin embargo, con una fuerte inflación, las diferencias entres las distintas clases sociales han aumentado y el empobrecimiento se extiende. El 16% de los europeos corren el riesgo de pobreza, una tasa que alcanzaría al 20 % en algunos países del Este.

Algunas reivindicaciones se dejan oír. Gisèle Halimi (2) propone la introducción de la “cláusula de la europea más favorable”: se adoptaría la mejor legislación para mejorar realmente las condiciones de las mujeres. ¿Por qué no adoptar sistemáticamente, las mejores legislaciones para todo? Cinco años después de la ampliación, los combates sociales quedan pendientes.

(1) Estonia, Letonia, Lituania, Polonia, República checa, Eslovaquia, Hungría, Eslovenia, las dos islas mediterráneas Malta y Chipre se adhirieron también el mismo día a la UE. El 28 de abril de 2009, Albania ha presentado oficialmente su candidatura a la UE.

(2) Para leer: “No os resignéis nunca” Ediciones Plon

http://www.humanite-en-espanol.com/