viernes, 18 de julio de 2008

El destino de la espontaneidad revolucionaria (D. Guérin)

Extracto de Rosa Luxemburg et la spontanéité révolutionnaire [Rosa Luxemburgo y la espontaneidad revolucionaria](Daniel Guérin, 1971):

Las ideas de Rosa Luxemburg acerca de las funciones de la espontaneidad y el partido revolucionario dieron lugar, después de su muerte, a un debate ininterrumpido y que no parece cercano a su fin.
J. P. Nettl presenta en su biografía de Rosa un sabroso resumen de las sucesivas y contradictorias “vueltas” respecto del tema por parte del comunismo internacional y, sobre todo, el partido comunista alemán. La herencia de la teórica siguió la suerte de las numerosas sinuosidades de la “línea” establecida en Moscú, con sus repercusiones en Berlín.
Dieciocho meses después de su trágica muerte, Rosa era todavía reverenciada como inspiradora y teórica del comunismo europeo, y August Thalheimer rendía un vibrante homenaje al conjunto de su obra. Sus críticos eran tratados de “fariseos marxistas”[1]. Lenin escribía en octubre de 1920 acerca de la revolución de 1905: “Los representantes del proletariado revolucionario y del marxismo no falsificado, tan notables como Rosa Luxemburg, comprendieron inmediatamente la importancia de esta experiencia práctica”, mientras que los socialdemócratas “se mostraron completamente incapaces de comprender esta experiencia”[2].
Todavía en 1922, Lenin, al enumerar los errores cometidos por Rosa Luxemburg, no mencionaba ni explícita ni implícitamente sus ideas sobre la espontaneidad. Concluía que: “a pesar de sus errores había sido y seguía siendo un águila”. Reprendía a los comunistas alemanes por el “increíble retardo” en la publicación de sus obras completas, indispensables, estimaba, “para la educación de numerosas generaciones de comunistas”[3].
Pero las críticas se hicieron más ásperas cuando, en 1922, Paul Levi se decidió a publicar un texto inédito explosivo, La revolución rusa, cuyo manuscrito había reservado demasiado prudentemente desde setiembre de 1918. Clara Zetkin y Adolf Warski escribieron sendos folletos en los cuales las opiniones de Rosa sobre la revolución rusa eran seriamente refutadas [4].
El filósofo Georg Lukacs había publicado en enero de 1921 un ensayo donde hacía el elogio de la concepción luxemburguiana de la espontaneidad de las masas. Pero en enero de 1922 y, sobre todo, en setiembre de 1922, publicaba otros dos ensayos, más agridulces, en los que reprochaba a Rosa el haber subestimado el papel del partido revolucionario. El escándalo de la publicación del molesto inédito de 1918, sin duda, había modificado su juicio [5].
Sin embargo, antes de 1924, el Partido Comunista alemán tenía una dirección más o menos luxemburguista, cuyos voceros eran August Thalheimer y Jakob Walche, antiguos espartaquistas, Heinrich Brandler y Ludwig. Serían expulsados en 1927 y formarían el “K.P.O.” (partido comunista de oposición) Fue a comienzos de 1924, después del fracaso de la revolución alemana del verano de 1923 y, por vía de consecuencia, de la caída de la dirección Brandler-Thalheimer de la dirección del P.C. alemán, acontecimiento seguido de cerca por la muerte de Lenin, cuando las ideas de Rosa se convirtieron en heréticas.
Zinoviev dominaba entonces en la internacional comunista, y una dirección de ultraizquierda, con Ruth Fischer y Arkadi Maslov a la cabeza, se había apoderado del P.C. alemán. La terrible Ruth no dudó en acusar a Espartaco de no haber roto claramente en ningún momento con la segunda internacional, y diagnosticó en la influencia de Rosa nada menos que “un bacilo de sífilis”. En 1925 fue más lejos, y las ideas de Rosa Luxemburg se convirtieron en un cuerpo de doctrina reprobado: el luxemburguismo. Ruth Fischer atacó violentamente la actitud de Rosa respecto del problema de la organización. Le atribuía una caricaturesca teoría de la espontaneidad, en la cual la espontaneidad o la autoactividad de las masas lo era todo, mientras el partido quedaba reducido a una simple abstracción [6].
Paul Frölich, biógrafo y compañero de armas de Rosa, se alzó contra esa falsificación: “El sediciente mito de la espontaneidad en Rosa Luxemburg no se mantiene en pie [...]. No fue Lenin, sino, después de su muerte, Zinoviev, quien lanzó esta mentirosa acusación, con el fin de consolidar la autoridad absoluta del partido bolchevique sobre la internacional comunista.
El antiluxemburguismo fue un artículo de fe para la escolástica stalinista. Se convirtió en la adecuada expresión de una mentalidad de burócratas de Estado y partido, que no conducían a las masas en lucha, sino que subyugaban a las masas desarmadas y cautivas”[7].
Mientras, en noviembre de 1925, en ocasión del 14 congreso del P.C. ruso, Zinoviev era desplazado por Stalin y poco después Ruth Fischer era cubierta de lodo y excluida luego del P.C. alemán. Por un tiempo Rosa Luxemburg quedó rehabilitada.
Había sido la víctima de la amazona ultraizquierdista. Pero esta amnistía no duró mucho. El ala derecha del P.C. ruso había triunfado en Moscú, siendo Bukharin su adalid, quien se aplicó a demoler La acumulación del capital. El más importante elemento de error en esta obra de Rosa sobre economía era su teoría de la espontaneidad [8].
Sin embargo, la persona de Rosa quedaba rehabilitada y cuidadosamente diferenciada de lo que seguía siendo herejía: “el luxemburguismo”.
Las cosas se arruinaron una vez más cuando en 1931 José Stalin en persona y Lazar Kaganovich, a su turno, atacaron públicamente a Rosa. El déspota fabricó una amalgama entre Trotsky, Rosa Luxemburg y Parvus, acusados los tres del pecado de “revolución permanente”, mientras Kaganovich ponía fin a la culpable indulgencia de separar a Rosa del “luxemburguismo” [9].
Trotsky, en el exilio, criticó agriamente el artículo de Stalin, “calumnia afrentosa e infame contra Rosa Luxemburg”, “dosis masivas de grosería y deslealtad”, para concluir: “Tanto mayor es nuestro deber de transmitir en todo su esplendor y su alto poder educativo esta figura verdaderamente maravillosa, heroica y trágica, a las jóvenes generaciones del proletariado”[10].
En un artículo posterior, Trotsky, atacaría más bien a los luxemburguistas y no a Rosa [11].
Actualmente, en Alemania del Este, se ha desistido de encerrar a Rosa en un “espontaneísmo” excluyente, prefabricado, y se ha iniciado una edición de sus Obras completas, sin suprimir ninguno de sus escritos, ni aquel en contra de Lenin de 1904.
El anterior repaso histórico ayuda a comprender las controversias en torno de las ideas de Rosa sobre la espontaneidad, que se han multiplicado en la medida que se agranda el prestigio de su autora y sus obras adquieren mayor difusión.
El “luxemburguismo” ha conocido varios renacimientos fuera del movimiento comunista ortodoxo. El primer luxemburguista de lengua francesa fue Lucien Laurat. Fue uno de los fundado res del P.C. austríaco, luego miembro del P.C. ruso, seguidamente miembro del P.C. belga. Ya era un luxemburguista clandestino antes de romper con el P.C. belga en 1928 y de radicarse en Francia. Había publicado dos artículos, bajo el seudónimo de Primus, en el Boletín comunista de Boris Souvarine a partir de 1925. Después de su expulsión del partido, publicó artículos luxemburguistas en las revistas Clarté, después Lutte de Classes. En 1930 publicó un Resumen de La acumulación del capital.
La soledad de Laurat terminaría a partir de 1933. En efecto, la llegada de Hitler al poder, la derrota del proletariado del otro lado del Rhin y la bancarrota del Partido Comunista alemán favorecieron una reactualización del luxemburguismo. Sus voceros de lengua alemana fueron principalmente exiliados: Miles (seudónimo de Karl Frank), que publicó un folleto distribuido clandestinamente en el Tercer Reich: Neu Beginen (“Nuevo comienzo”), y los líderes del pequeño partido obrero socialista (disidente) de Sajonia, Sozialistisehe Arbeitpartei (SAP), Oskar Wassermann, Jakob Walcher, Boris Goldenberg.
En Francia, la compañera de Laurat, Marcelle Pommera, fundó en octubre de 1933 la revista luxemburguista Le Combat Marxiste; por su parte René Lefeuvre creaba las revistas luxemburguistas Masses, seguidamente Spartacus, luego los Cahiers Spartacus. Para esta última publicación Lucien Laurat escribió el prefacio de una compilación de textos de Rosa, Marxisme contre dictature (1934), mientras André Prudhommeaux recogía los elementos del folleto Spartacus 1918-1919 (Masses Nº 15, 1934). En 1937, Michel Colinet prologaba una reedición para los Cahiers Spartacus, de La revolución rusa. Marceau Pivert prologaba ese mismo año un pequeño inédito de Rosa: L’Église et le socialisme. El movimiento político animado por Marceau Pivert, en un principio izquierda revolucionaria del partido socialista, después partido socialista obrero y campesino, estaba fuertemente impregnado de las ideas luxemburguistas.
El segundo renacimiento del luxemburguismo data de mayo de 1968, que en los hechos marcó la inesperada reaparición de la espontaneidad revolucionaria. (...)

Notas
[1] August Thalheimer, Las obras teóricas de Rosa Luxemburg, Die Internationale, 1920, 11, Nos. 19 y 20, pp. 19-20.
[2] Lenin, Contribución a la cuestión de la dictadura, en Oeuvres, ed. 1935, XXV, p. 511.
[3] Lenin, escrito póstumo en Pravda del 16-4-24, Sochineniya, XXXIII, p. 184.
[4] Clara Zetkin, Um Rosa Luxemburgs Stellung zur russischen Revolution; Adolf Warski, Rosa Luxemburge Stellung zu den taktischen Problemen der Revolution, ambos en Hamburgo, 1922.
[5] Georg Lukacs, Rosa Luxemburg marxista, enero de 1921; Observaciones críticas sobre la crítica de la revolución rusa de Rosa Luxemburg, enero de 1922; Observaciones metodológicas sobre la cuestión de la organización, setiembre de 1922, en Historia y conciencia de clase.
[6] Ruth Fischer, Die Internationale, 1925, VIII, Nº 3, p. 107.
[7] Paul Frölich, Zum Streit über die Spontaneität, Aufklarung, 1953.
[8] N. Bukharin, El imperialismo y la acumulación del capital, 1925.
[9] Stalin, Sobre ciertos problemas de la historia del bolchevismo, 1931, Sochineniya, XIII, pp. 84-102. L. Kaganovich, Correspondance Internationale, 15-12-31.
[10] Trotsky, Bas les pattes devant Rosa Luxemburg!, 28-6-32, Ecrits, I, 1955, pp. 321-331. (Véase Documento Nº 10.)
[11] El mismo, Rosa Luxemburg et la IV° Internationale, 1935. (Véase texto VII.)
[12] Hartmut Mehringer y Gottfried Merger, La gauche nouvelle allemande et Rosa Luxemburg, Partisans (Rosa Luxemburg vivante), Nº 45, 1969. Es de notar la publicación en 1970 en la colección de bolsillo Rowohlt de los Escritos sobre la teoría de la espontaneidad de Rosa Luxemburg.

Ver también:
  • Texto en francés aquí
  • Libro (en castellano) al formato pdf aquí

lunes, 14 de julio de 2008

Rosa Luxemburgo: La Acumulación del Capital o lo que los Epígonos han hecho de la Teoría Marxista: una Anticrítica


Hemos digitalizado la primera parte de esta obra de Rosa Luxemburgo. Con ella continuamos la publicación, en La Bataille Socialiste y en Marxismo Libertario, de diversas obras y fragmentos referentes a la teoría de la acumulación del capital de Rosa. Próximamente publicaremos la segunda parte de esta obra. Después iremos publicando otros artículos y fragmentos de libros, así como la traducción de La Acumulación del Capital que estamos haciendo.

Esta obra fue escrita como respuesta a las críticas que los patriarcas de la II Internacional realizaron de la obra de R.L. sobre la acumulación del capital. Somos luxemburguistas, entre otras cosas porque defendemos la plena validez de los postulados básicos de R.L. en La Acumulación. Consideramos que no sólo fue un soplo de aire fresco en la fosilización a la que se veía sometida la teoría marxista en su época, sino que consiguió avanzar en uno de las principales cuestiones no resueltas por Marx y Engels: la acumulación global del capital.

Su obra fue criticada por la mayoría de los marxistas “ortodoxos”. En una lamentable muestra de la esclerosis en la que estaba por entonces sumido el marxismo, tanto en su versión revisionista (representada por los líderes de la II Internacional) como en su versión bolchevique. Después, otros muchos “ortodoxos” continuaron las críticas al calor de las campañas que contra el luxemburguismo desarrollaron bolcheviques y stalinistas. Esas críticas incluso se extendieron a otras variantes mucho más lúcidas del marxismo.

Pero hoy, después de muchos años y de muchas experiencias históricas, quienes lean La Acumulación y esta Anticrítica encontrarán que los planteamientos de Rosa, negados y despreciados hasta la saciedad, tienen incluso una actualidad que sus dogmáticos críticos nunca podrán alcanzar.

Para ver la obra pulsa en el enlace:
http://bataillesocialiste.files.wordpress.com/2008/07/anticritica-i.pdf

SALUD
DC-L

jueves, 10 de julio de 2008

CAMPEONATO DE EUROPA DE FUTBOL: PANEM ET CIRCENSES



“Pan y circo”. Con esta frase definía Juvenal la manera (reparto de trigo y acceso a los espectáculos circenses, gratuitos) con la que, en la decadencia del Imperio romano, los emperadores distraían al pueblo de Roma, a fin de mantenerlo adormecido y evitar que fiscalizara sus excesos.

Después de dos milenios, tal vez lo más apropiado, adaptándolo a un lenguaje más de hoy y a lo que es el tema de este comentario, sería decir: “Futbol y Pizzas”. Lo demás tiene total actualidad.

En este caso no se trata solo de una ciudad y de su imperio circundante, hoy algo irrisorio si se compara con la extensión territorial del imperio mundial del capital y la capacidad mediática de éste, que en nuestros tiempos alcanza al mundo entero sobre todo cuando de lo que trata es de ocultar su crisis, su barbarie y su decadencia.

Con el triunfo de la selección española en la Eurocopa de naciones hemos asistido por unos días a una matraca insistente de manifestaciones ideológicas y de manejo propagandístico de los sentimientos más insanos que suele utilizar la burguesía: el del patrioterismo más aborrecible y el del triunfalismo más ilusorio; alentados ambos por el gobierno socialista y por todo el aparato del estado español en su conjunto, desde la leal Oposición del insípido Rajoy hasta los sindicatos y las puyas de los dirigentes nacionalistas periféricos; con el único objetivo de encubrir el miserable día a día de la población en general y particularmente de la clase obrera.

Dieciocho millones de personas siguieron por Televisión, además de los que lo hicieron por Radio, “la Final” entre Alemania y España. Los Medios españoles más que comentar el acontecimiento deportivo, empleaban un repugnante lenguaje nacionalista e incitaban al público con el eslogan “A por ellos…” como si de una guerra, en lugar de un partido de futbol, se tratara y acababan animándolo con el Himno nacional. Faltó, cosa rara, el “Suspiros de España”[1].

No había ninguna diferencia con la Final de Copa -que ganó la selección española- en el Bernabéu en 1964: la emoción del Caudillo Franco no se diferenció en nada de la euforia de todos los partidos políticos –incluido el “alternativo” Llamazares- encabezados por el presidente Rodríguez Zapatero (“ZP”) –si acaso la superaban. Éste último, en el informativo de Tele-5 del 1 de julio dijo literalmente, en el palacio de la Zarzuela ante el rey y la Selección, que “los españoles estamos satisfechos y unidos junto a nuestra bandera”. Más claro imposible, sobre lo que en realidad venía a decir con su mensaje: “españoles todos: olvidad las dificultades diarias, estamos todos unidos bajo la misma bandera, la patria común es lo más importante. Pobres y ricos, abrazaos bajo el manto de nuestra insignia nacional. Olvidaos de las penalidades diarias, de llegar a final de mes sin deudas, del Euribor, de la inflación galopante y de los salarios de miseria, de la hipoteca impagable. De las duras condiciones de vida y trabajo, de la explotación diaria y la inseguridad futura…. Todos unidos tras la defensa del interés nacional. Unidos bajo un solo estandarte, el de la “Roja y Gualda” por nuestro triunfo y la derrota del enemigo exterior”.

El tratamiento dado al campeonato de futbol ha sido el de enfrentar españoles contra rusos, italianos, alemanes,…,; hacerse sentir confrontadas unas poblaciones contra otras. Se ha utilizado el lenguaje televisivo para exacerbar los sentimientos más venenosos y criminales; aquellos que utiliza la burguesía para enfrentar a un bloque nacional con otro; a base de alegatos agresivos y nacionalistas; casi como si de una guerra imperialista se tratara, con la diferencia de que en lugar de utilizar tropas militares se ha usado una selección de jóvenes futbolistas, azuzada por el medio de la TV y la Radiodifusión.

Puede que La Eurocopa sea durante unos días el “Balón de oxígeno” que haga olvidar durante cierto tiempo los graves problemas a los que se enfrentan la clase obrera y los propios capitalistas; pero los hechos son testarudos y volverán tal cual a la realidad inmediata de una vida insoportable.

La burguesía española con su gobierno socialista a la cabeza no ha tenido inconveniente en utilizar este Campeonato para hacer de un evento deportivo una plataforma de manipulación ideológica y agitación nacionalista, igual que fue capaz de manipular el execrable atentado del 11 de marzo del 2004 para decirnos que todos somos ciudadanos, que todos tenemos los mismos derechos (del grado de su fortuna y del lugar que ocupa en la realidad social desde luego que nada dicen), que todos somos españoles y que la nación está por encima de las clases sociales; que el “triunfo de España en la Eurocopa” es un triunfo histórico y que de los verdaderos problemas… ¡en fin, ya veremos! Pues la crisis es cada vez más clara, los ataques serán cada vez más duros y sobre todo la precariedad laboral, los bajos salarios, la inflación galopante habría que relativizarlos porque los españoles son ya ¡Campeones de Europa!

No hay que olvidar que de manera análoga, aunque en otra situación, las olimpiadas chinas se van a utilizar para infiltrar en las masas el veneno nacionalista y el triunfalismo de los vencedores y de los organizadores; no solo con grandes inauguraciones y actos propagandísticos de las excelencias de la “naciente China, locomotora del mundo” sino con los propios acontecimientos deportivos.

Prórroga y reflexión

El fútbol no sólo es una de las muchas religiones que han ganado y continúan ganando espacio en un mundo en descomposición, es un gran negocio multinacional con una ideología propia no exenta de connotaciones económicas y políticas claramente destructivas; un deporte-industria inserto en una cloaca mafiosa e impregnado de un nauseabundo aderezo localista y nacionalista. Lo que lo sitúa a años luz de la verdadera práctica del deporte, del disfrute del cuerpo y del logro de la satisfacción que supone juntarse para “echar un partido”, charlar, tomar unas cervezas, hablar de la situación, hacer planes con los amigos y los compañeros,….

Corriente Comunista Internacional 8-7-08

[1] Cierto. Pero se sustituyó por el cañí “Que viva España” del cutre Manolo Escobar. (Nota aclaratorio-jocosa de DC-L)

lunes, 7 de julio de 2008

Con proposito de debate he enviado el siguiente y brevisimo texto a las redes luxemburguistas:

Para un debate sobre el programa democrático-radical de los marxistas revolucionarios:

a).- La critica de R. L. a la fetichización del derecho de autodeterminacion leninista ( y wilsoniano) que aparece en La Revolución Rusa se instala, a mi juicio, a una impugnación de la llamada teoria trotsko-leninista de la Revolución Permanente.

b).- En base a la critica e impugnación anterior urge un programa democrático-radical de democratización profunda en el plano planetario, global y estatal-nacional. En ese programa debe figurar una denuncia profunda de las bases de la democracia, ahora sí, "burguesa", en el sentido de identificar en que modo gravita sobre todas las leyes, y en especial sobre el código civil, los derecho de los propietarios, de los mas fuertes sobre los mas débiles y de todos en general sobre los no-propietarios. La prohibición de la prisión por deudas, ya desde la revolución francesa, es indirectamente negado al prescribirse prisión por "alzamiento de bienes"

c).- Es necesario confrontar la teoria de Rosa sobre la acumulación de capital con la contemporánea mercantilización de los espacios - no solo "paises" o estados, o estados fallidos - sin olvidar al interior de los espacios no mercantilizados en los estados capitalistas avanzados. La ingenieria social creadora de pseudonecesidades se instala en este sentido.

d) Es necesario confrontar la teoria de las crisis de R. con el surgimiento del imperio informal de USA, al mismo tiempo que posicionarse sobre/contra las tesis leninistas de la confrontación inter-imperialista y sobre el hiperimperialismo de Kautsky.

Si hay ocasión puedo continuar con algunas preocupaciones-sugerencias en el orden de la intervención política.

Un saludo luxemburguista. JM.

Notas para una mirada a la inmigración económica desde la antiglobalización.

Se trata de un texto escrito a raíz de los asesinatos de inmigrantes en Ceuta y Melilla, en cierto modo algo anticuado, no en otros. JM.

Es un texto de febrero 2006. JM




Notas para una mirada a la inmigración económica desde la antiglobalización.
José M. Delgado

1). Tras la cumbre de Sevilla entre España y Marruecos con las personas asesinadas en la verja de Ceuta y Melilla, el conato de genocidio marroquí enviando al desierto a los migrantes, la externacionalización financiada a Marruecos de la guarda y frontera de la Europa Fortaleza, la respuesta adecuada era la denuncia y la movilización ciudadana, y así se hizo durante septiembre, octubre y primeros de noviembre, desde la Caravana a Ceuta al Foro Social de Sevilla, Red Dos Orillas, May Day Sur, y otras entidades. El análisis profundo de las razones de esos flujos migratorios desde África así como la hora de las proposiciones, debería ser objeto de atención transversal y dedicación permanente por los organizaciones sindicales y del movimiento antiglobalización.

2).- Los flujos migratorios procedentes de África hacia Europa, su tratamiento e intervención hacia ellos, embragan mal o se abordan de manera inadecuada desde un punto de vista nacional-estatal, la motivación reformadora debe dirigir su mirada al contexto de la Globalización y el papel que le ha reservado a Africa. El punto de vista del "interés nacional" incluso el punto de vista del interés de la clase trabajadora nacional-estatal no puede ni debe ser totalizador ni exclusivo. Reservar a la "solidaridad" y a las ongs el problema de la inmigración africana, como si de un remanente moral sin interés político-electoral se tratara, es más de lo mismo a lo que nos tiene acostumbrado la supuesta izquierda gobernante: cinismo acorazado de caridad.

3).- África cuestiona absolutamente la legitimidad de la globalización neoliberal, en tanta medida como lo hizo respecto de los imperios jurídicos, de hecho desde el final de los 70 en África llueve sobre mojado, el nuevo imperialismo, o globalización, como se sabe, termina de arruinar a las sociedades y nuevos estados africanos surgidos de la descolonización, fuertemente condicionados y lastrados por la herencia imperial.


4).- Constatar, como cualquier persona puede hacerlo, que "el problema de Africa es la Globalización" en ningún momento debe ser pretexto para echar balones afuera hacia la ONU y la UE (aunque son instancias fuertemente implicadas y hacia las que resulta tan perentorio dirigir demandas, denuncias y propuestas de soluciones al efecto) y condicionar, so capa de interesadamente minusvalorar la capacidad de intervención de los estados occidentales, las posibles soluciones - y/o paliativos, que también serían pertinentes - a la puesta en común de programas universales al efecto, esa actitud resultaría de un filisteísmo palmario a sabiendas de bajo que controles e influencias se encuentran las instancias internacionales que gobiernan la globalización, de que voces se ocultan cuando habla la "comunidad internacional"

La exigencia de cancelación de la Deuda Externa de África, la necesaria cobertura y solidaridad de la UE hacia los estados africanos que se atrevan a repudiar la Deuda es un prerrequisito a cualquier plan internacional de solidaridad, como igualmente lo es el cese del expolio de sus riquezas naturales por la empresas transnacionales.


5).- La defensa de la "libre circulación de personas", - que en puridad equivale a defender el derecho sin restricciones a la migración económica - justificada en la propaganda y esloganes de los movimientos antiglobalización como corolario obligado a la libre circulación de capitales, es una idea-fuerza palmariamente demoledora de los estados nación, en cuanto a su identificación clara como instrumentos - los estados - sin cuyo concurso la globalización no hubiera sido posible. La renuncia a controlar por los gobiernos la política monetaria, la eliminación de tasas y restricciones a la inversión extranjera directa, la eliminación de controles a la circulación internacional de capitales, la financiarización de la actividad económica en su conjunto, las políticas proteccionistas a la agricultura de exportación, el desmantelamiento del sector público de la economía, etc., no son, con todo, muestras exhaustivas de la falsedad de las teorías que conciben la globalización como causa de la "jibarización" de los estados nacionales sino en contrario de su efectiva, enérgica e impopular puesta al servicio de los intereses financieros, industriales y de servicios de las compañías y bancos transnacionales, hipertrofiando así los estados su "lado malo", autoritario, represivo, antisocial, a costa de su "lado bueno" en cuanto proveedor de servicios públicos y asistenciales.

6).- La variedad de actitudes que la inmigración está produciendo en la ciudadanía española oscila desde el vago temor o preocupación - con variables grados de xenofobia - a perder el puesto de trabajo y a ver aún más degradada la convivencia y los servicios públicos, hasta cierta actitud resignada y tolerante pero asimismo no exenta de inquietud, pasando por cierta simpatía solidaria entre los trabajadores precarizados que tienen tan poco que conservar o "defender" o "repartir" con los emigrantes como para no lamentar que "todo esto se vaya al gárete", todas estas actitudes , por rechazables que algunas sean, por condenable que sea la xenofobia, son susceptibles de ser invitadas a entender que no existe otra manera de afrontar la huída de África por sus habitantes mas que cuestionando el papel que la Globalización le ha asignado al continente, que no es posible defenderse de ellos con la represión y la injusticia - lo que a la postre anuncia el advenimiento de alguna forma de fascismo - mientras que la apuesta de descubrir los intereses comunes entre trabajadores autóctonos o migrantes, en lucha, lejos de suponer ninguna "huida hacia adelante" se acaba instalando en la certidumbre de que las pseudosoluciones, el parcheo, la demagógica "ayuda al desarrollo", ya no son posibles ni viables.


7).- Que duda cabe que la exigencia del respeto a los derechos humanos es una de las pocas armas legales desde las que proteger/protegerse los migrantes. Pero no es menos cierto que en su nombre la "comunidad internacional" ha cometido incalificables acciones como el bombardeo de Serbia en la crisis de Kosovo, el bloqueo a Cuba, el acoso imperialista a los estados del campo llamado "socialista", por tanto articular un movimiento de cuestionamiento del neocolonialismo que padece Africa teniendo como eje central o clave de bóveda a los DDHH, participa de la gratuidad, ambigüedad política y déficit de compromiso personal como cualquier brindis al sol procura.
Es impensable concebir la protección efectiva a los derechos humanos mas que en un marco de democracia social avanzada, por tanto concebir los DDHH como exigencia o demanda compatible con la salvaguarda de la estabilidad política de regimenes autoritarios o totalitarios - por mas que se disfrace bajo el eufemismo de "sociedades jerárquicas" -, como a la postre se reduce las interesadas políticas hacia el Maghreb de la UE, - escasamente cuestionadas por determinadas ongs "caritaristas" - solo puede contribuir a la legitimación de tales regimenes y al descrédito de los propios DDHH.

8).- Tratar de intervenir mas o menos colectivamente en la lucha contra la globalización neoliberal teniendo como vía de entrada privilegiada la defensa de los derechos de los migrantes y la solidaridad activa para con ellos pone inmediatamente encima de la mesa la legitimidad de la opción de dedicarse a la labor asistencial, obviamente optar por esta vía no es en manera alguna incompatible con otra de propósitos menos paliativos , coherentemente equivaldría a llevar al extremo la asistencia como recientemente ha demostrado Médicos Sin Fronteras, SOS Racismo, Elin, y otras personas y entidades de procedencia española radicadas en Marruecos, denunciando al tiempo que asistiendo a los enfermos y heridos, hambrientos, el propósito genocida del gobierno marroquí de abandonar a cientos de subsaharianos en la frontera argelina, por tanto la asistencia no excluye, como tantas biografías de cooperantes de ongds nos enseñan, una mirada mas incisiva, mas radical en el sentido ahora de buscar la raíz que les hace emigrar arriesgando la vida.

9).- Pensamos que la defensa de los derechos de los trabajadores migrantes, de cualquier procedencia, debe prioritariamente ser abordada desde un punto de vista sindical, interesándose por su sindicación - por su autoorganización en tanto que trabajadores, en cualquier caso - y tejiendo con los trabajadores españoles naturales lazos de compañerismo, solidaridad entre iguales (¿hay que decirlo?) y ayuda mutua, empero, en manera alguna agota esta perspectiva sindical la totalidad y aún menos la raíz de la problemática que les afecta, estas son las derivadas del fracaso de las políticas para el desarrollo y finalmente su abandono por las instituciones de la Globalización neoliberal, FMI, Banco Mundial, consecuentemente, afirmar que es en el combate mundial contra la globalización la manera tanto o mas solidaria desde donde cooperar en la autodefensa y autoorganización de los migrantes, es tanto como enfatizar que en ese combate, ya no solo "local" , español y europeo, cuanto mundial, global, los trabajadores españoles y migrantes pueden y deben reconocerse y encontrarse también de manera en absoluto voluntarista: las razones por la cuales vienen desde tan lejos no son distintas a las que lleva al desempleo a los trabajadores en virtud de la deslocalización de las empresas, ellos huyen de la miseria, los salarios de hambre, la desprotección social y la represión que sufren en sus paises que son precisamente las condiciones básicas que las empresas españolas y multinacionales aquí radicadas van a buscar a esos o similares países en la carrera inhumana, homicida y profascista de la competitividad según el guión globalizador neoliberal.

10.- Tenemos la impresión de que el nuevo paradigma "antiglobalización" ha sido semiabandonado demasiado aprisa, por razones de las que no podemos ocuparnos ahora, no todas bienintencionadas. Este nuevo internacionalismo distinto de todos los anteriores, pero con mas "aire de familia" con el republicanismo rojo de los activista de la I Internacional - los internacionales, como se les llamaba en España - que con el sincretismo nacional/comunista/étnicista del mosaico antiimperialista posterior a la II Guerra Mundial, - el común denominador de la oleada de descolonización,- universalismo o globalismo en ocasiones peyorativamente calificado de "cosmopolitismo" por la izquierda leninista para los que el "marco nacional de la lucha de clases" no parece incurrir en contradicción, históricamente sobrevenida, con el "socialismo en un solo país" o, mas concretamente, "país a país" , este nuevo universalismo o internacionalismo, decíamos arriba, ha tomado el planeta como marco para la acción democrática y la lucha de clases, volver de lo global a lo local no puede significar abandonar aquella perspectiva sin empantanarse, empercocharse en el pantanoso terreno del multiculturalismo, - o dejarse atrapar en la falsa e interesada disyuntiva, multiculturalismo, versus asimilacionismo - en un pannacionalismo que en relación con los migrantes se muestra sumamente vulnerable al folclorismo interesado financiado por lo poderes públicos occidentales, como a cada paso se comprueba, bien compatible con la superexplotación, la exclusión social y la miseria general con que Occidente recibe y usa a los migrantes: si ellos permiten que se les trate como minoría sociocultural, si no denunciamos este tratamiento, habrá dinero para sus fiestas, siempre lo hay para las minorías, es barato, esa es la manera con que la derecha progre o socialdemócrata gobierna la Globalización.

Sevilla, febrero de 2006.

domingo, 6 de julio de 2008

György Lukács: Rosa Luxemburgo como marxista

Hemos subido a la página de La Bataille Socialiste, con una breve presentación, el libro de György Lukács Historia y Conciencia de Clase. Puede leerse en:

http://bataillesocialiste.wordpress.com/2008/06/25/gyorgy-lukacs-historia-y-conciencia-de-clase/

Evidentemente, recomendamos a ser posible la lectura del libro completo. Más allá de que muchos aspectos sean cuestionables o erróneos (y de los avatares posteriores de la obra y de la vida del autor húngaro), esta obra representó en su momento una aportación muy importante a la revitalización del Materialismo Histórico, frente a la esclerosis de los reformistas-revisionistas y los bolcheviques. Todavía hoy sigue siendo una obra fundamental para quien se acerque al conocimiento histórico.

Pero nos interesa ahora especialmente recomendar la lectura del segundo artículo del libro, “Rosa Luxemburgo, Marxista”, escrito en 1921, por su análisis de R.L. y especialmente de la significación de La Acumulación del Capital, pues estamos analizando y difundiendo esa teoría de la acumulación de Rosa, porque la consideramos acertada y relevante para comprender la actual crisis del sistema capitalista. Y creemos que es también relevante difundir lo que otros autores plantearon sobre esa teoría. En el caso de Lukács, la clave del análisis está en la categoría de totalidad, con lo cual coincidimos.

SALUD
DC-L

jueves, 3 de julio de 2008

Josepgmaynou: Dar palos de ciego


Cualquier persona quedaría extrañada si un profesional de la medicina le recitara como un papagayo los síntomas de la enfermedad que le aqueja. Doctor, le diría el enfermo, todo esto que padece mi organismo, lo sé sobradamente, pero ¿cual es realmente la causa de mi enfermedad?

Sobre la crisis económica actual ocurre algo bastante parecido. Miles de ríos de tinta en centenares de periódicos y publicaciones se están gastando, para no decir nada más que aquello que se evidencia cada día y que no explica más que las consecuencias de una enfermedad de la que nadie sabe exactamente cuales son sus causas profundas. La chatarrería intelectual parece haberse apoderado del pensamiento humano y pocos, muy pocos, se atreven a investigar las causas reales que provocan este actual colapso económico de la sociedad del Capital. Dar palos de ciego es lo más habitual.

Este no es el caso de raras excepciones, como la de Zapatero. Sumergido en el “pensamiento Alicia” sigue pensando que eso de la crisis “es discutible”.

Empezaré por el final. Ni la subida de los carburantes, ni la subida de los precios de los alimentos, ni el aumento de la demanda de las economías asiáticas, ni los especuladores, ni los fondos de futuros, ni las bolsas, ni los dos billones de dólares malbaratados en la guerra de Irak, ni las hipotecas subprime, ni la deuda norteamericana, ni la caída del dólar, ni el hundimiento del Estado Benefactor, ni el cambio climático, ni la maldad de los capitalistas… son la causa de la crisis. Estas, entre otras, son sus consecuencias.

Tampoco lo es ni la sobreproducción de mercancías, ni la falta de mercados solventes.

Es una crisis provocada por una enorme acumulación de capitales (sobreacumulación de capitales) que son incapaces de reiniciar el ciclo de dinero-mercancía-mercancía-dinero. Estos son retirados de la economía productiva propiamente dicha para pasar a engrosar espacios en donde el propio Capital cava su tumba: mercados especulativos, paraísos fiscales, mercado del arte, industria militar y espacial, grandes proyectos suntuarios, reuniones, cumbres y forums, eventos deportivos… Nunca en ningún momento de la historia de la Humanidad ha existido tanta cantidad de capital (trabajo humano acumulado) malbaratado, quemado, escondido o reconvertido en “tesoro”. Nunca el sistema bancario tuvo y prestó a crédito tanto dinero. Nunca como ahora la necesidad de destrucción de Capitales para salir de la crisis es tan evidente.

Son situaciones repetidas en la historia de anteriores sistemas sociales en los periodos de su decadencia y nada novedosas en el transitar del sistema de producción capitalista. Sus crisis siempre fueron resultas con guerras que representaron una gran destrucción. Seguramente sea necesario recordar que en los dos últimos hechos destructivos acontecidos, la Humanidad pagó con el sacrificio de 30 millones de muertos en la guerra del 14 y más de 100 millones en la Segunda Guerra Mundial. El Capital salió así vencedor de las crisis anteriores y no tiene hoy otra receta distinta para salir airoso de las actuales o venideras.

Sobre esta cuestión solo responderé brevemente a los que piensan que la guerra de Irak es la causante de la crisis financiera en los EEUU. Contrariamente a lo que se dice, la guerra de Irak ha sido un gran éxito para la administración de Bush. El fracaso ha sido para la Humanidad y muy especialmente para el pueblo norteamericano por no haberla podido detener. La destrucción de Irak ha sido un enorme negocio para las industrias de armamentos, las petroleras y gasísticas, las empresas constructoras e innumerables empresas contratistas privadas de servicios… con el aplauso y beneplácito de los sindicatos norteamericanos y las influyentes iglesias y sectas religiosas. La guerra de Dios ha salvado miles de puestos de trabajo, ha revitalizado industrias y hecho que el Capital rindiera enormes beneficios.

Se ha de tener en cuenta que en los mercados de valores la actividad esencial no es la metabolización de trabajo asalariado, ni la creación de trabajo necesario a fin de obtener plus trabajo y por tanto, nada que tenga relación con la reproducción del Capital o con su autovaloración tal como hasta ahora se ha ido realizando el ciclo acumulativo del Capital.

En las bolsas de todo el mundo se intercambian capitales que previamente han sido retirados del proceso de reproducción, es decir, se trata de capitales que como resultado de una acumulación previa, se ven impedidos de reiniciar una nueva rotación a fin de reproducirse. En cierta manera podríamos decir que es solo DINERO que se niega a convertirse propiamente en Capital para reiniciar su circuito "dinero-mercancía-mercancía-dinero" y que, por tanto, su "intercambio", al no estar basado en la metabolización de trabajo, solo puede tener lugar bajo otros supuestos distintos a los de la producción propiamente dicha y su denominador común se asienta en la pura y simple alteración de los precios. Es pues acertada la expresión usada por muchos analistas de "economía de casino" referida a esta cuestión, puesto que, lo que algunos ganan, otros lo pierden, pero en todos los casos lo que se manifiesta es que no es aquí precisamente en donde se crea la riqueza, y sí en donde el Capital se convierte en una traba para el progreso social. En las bolsas, elevadas por la demencia senil del capitalismo a la categoría de santuarios ludópatas, se ofician diariamente las exequias de un muerto viviente, que a cada anuncio de recorte de la masa de trabajo (regulaciones de empleo, despidos, etc.), entona el aleluya en su imparable ascenso a la sepultura de la Historia. De los cielos, todo todopoderoso, a la sepultura.

La madre de todas las crisis, como la llama Fidel, se alcanza cuando el Capital no puede reiniciar su circulo acumulativo reinvirtiendo en la actividad productiva. Entonces ha alcanzado sus propios límites.

¿Maldad de los capitalistas? No.

Es en realidad un caballo desbocado que no pueden controlar. Cuanto más avanza la sociedad constructora que necesita seguir aplicando nuevos métodos de trabajo, nuevas herramientas robotizadas, nuevos materiales, nuevas técnicas en todos los campos de la actividad productora, más el Capital se acerca a su crisis. El Capital no puede permitir abrir nuevos caminos para producir sin apenas necesidad de metabolizar trabajo humano, empequeñeciendo constantemente el tiempo y el esfuerzo necesario para la fabricación de cualquier mercancía y el de su coste energético.

El Beneficio del Capital, verdadero fin del sistema, siempre ha sido obtenido a partir de metabolizar cantidades crecientes de trabajo productivo. El artesano, el campesino, el intelectual, el sabio, la mujer…, todos han sido forzados por el Capital a existir como asalariados. Ningún sector de la sociedad ha salido indemne de este proceso. Pero este proceso no ha sido solamente cuantitativo. Para el Capital el trabajo no es una mercancía distinta de las demás; en términos objetivos no se diferencia en nada de las materias primas que deben ser extraídas de la Naturaleza o transformadas en mercancías útiles para el consumo. Para el Capital el trabajo es un Costo de Producción en el proceso de reproducción y ampliación del mismo. Reducir este costo (expulsando del mercado de trabajo a cada vez más numerosos “sobrantes) es la otra cara de la misma moneda y la expresión de la contradicción que inevitablemente le lleva a una gran crisis para el propio Capital. Sin trabajo asalariado no hay acumulación capitalista.

La incertidumbre y la inestabilidad económica en este estadio de grave crisis, que muchos analistas no llegan a comprender por tan disparatada y turbulenta (pronto ninguna teoría económica será capaz de explicar los avatares de la sociedad del dinero), y que les hace considerarla a menudo como los primeros síntomas de una crisis final o megacrisis, no significan en absoluto que ésta aunque se llegara a producir ( que llegara a un crak bursátil como el del 29) sea la piedra filosofal de un gran cambio social. Los cambios sociales no sólo se producen cuando un sistema alcanza su agotamiento, sino a su vez, y fundamentalmente, por la acción y voluntad decidida de la sociedad que es capaz de dirigir en otro sentido su capacidad constructora. Solamente lo es, cuando la sociedad se desencadene de las leyes que rigen la sociedad del dinero, cuando sepa resolver de otra manera todos los asuntos relacionados con su supervivencia y bienestar. Sin ello, esta situación de crisis puede dar paso (y existen muchos síntomas que así lo indican) a una feudalización de la sociedad y la entrada en un periodo de represión, penuria y oscurantismo. Las situaciones de barbarie y caos que hoy vivimos (hechos y actos constatados en muchos lugares del globo) no las podemos vislumbrar, por ahora, como ningún indicio de periodo de cambio social sino, por el contrario, como tristes derrotas de una Humanidad, que no alcanza ha encontrar aún el camino hacia su unificación y soberanía plenas. Pero nuestra especie, sin duda, no permanecerá impasible esperando que el Capital resuelva la crisis con nuevas guerras destructoras y generalizando la penuria para amplios sectores de la sociedad.

Mientras tanto, sigan ustedes dando palos de ciego. Busquen pócimas mágicas o soluciones milagrosas. Fallecerá el moribundo y no sabrán aún de qué ha muerto.

La crisis solo puede resolverse con un gran cambio social. La Propiedad Privada es el gran tabú que nadie osa sacar a la luz. Si el concepto de valor de cambio solo puede entenderse bajo las premisas de la propiedad privada y ésta solo se ha generado en base a la apropiación de la fuerza del trabajo humano y de los medios de producción por actos de fuerza, ninguna respuesta al sistema social que amenaza la vida de millones de seres humanos puede darse sin derrumbar estas bases que lo sustentan. Todos los esfuerzos voluntaristas que no aborden esta cuestión desde su raíz serán infructuosos.

¿Hasta cuando los palos de ciego?